La epidemia de diabetes tipo 2 se debe al estilo de vida occidental, donde la mala alimentación y la inactividad física han llevado a un aumento significativo en la incidencia de esta enfermedad, especialmente en poblaciones con ascendencia nativa americana. Un gen específico relacionado con un mayor riesgo de diabetes, que se originó en los neandertales, ha sido encontrado en algunas poblaciones, lo que sugiere que la historia evolutiva de los humanos afecta la prevalencia de la diabetes en la actualidad. Este descubrimiento resalta la importancia de la evolución en la salud humana y la necesidad de integrar hallazgos genéticos en la epidemiología moderna.