El documento presenta un caso de robo en la casa de los Martínez. Solo el mayordomo y el jardinero estaban presentes. El mayordomo dice haber escuchado pasos sigilosos pero no investigó por miedo. El jardinero dice que no escuchó nada. Dado que la casa es totalmente alfombrada, es improbable que se escucharan pasos. Esto indica que el mayordomo mintió y probablemente fue él quien cometió el robo.