El documento resume la evolución del latín vulgar en las diversas lenguas romances modernas como resultado de las diferencias regionales. El latín se dividió en latín culto, hablado por la élite, y latín vulgar, el lenguaje común. Mientras el latín culto cayó en desuso, el latín vulgar evolucionó en lenguas como el castellano, francés, italiano y otros, las cuales aún retienen vocabulario latino a pesar de introducir palabras locales o extranjeras.