El documento describe las diferencias entre el latín clásico, el latín vulgar y el romance castellano. El latín clásico era la lengua cultivada por los literatos siguiendo las reglas estilísticas de la época y se escribía, mientras que el latín vulgar era el habla del pueblo sin tradición literaria. El romance castellano surgió de la evolución del latín vulgar y fue importante para la expansión del cristianismo.