La libertad de expresión es un derecho fundamental reconocido internacionalmente. Filósofos de la Ilustración promovieron este derecho para permitir el disenso y avance del conocimiento. Aunque existen límites como el discurso de odio, la libertad de prensa garantiza que los medios no estén controlados por el Estado. Países nórdicos como Finlandia tienen las sociedades más libres, mientras que Eritrea, Corea del Norte y otros tienen una fuerte censura.