El documento explica el principio de igualdad ante la ley, el cual establece que todos los seres humanos son iguales ante la ley sin importar privilegios de sangre o título. Este principio es fundamental para la democracia e incompatible con sistemas como la esclavitud. En Argentina, la igualdad ante la ley está reconocida en la Constitución y significa que todos los habitantes son iguales ante la ley y admisibles en empleos sin otra condición que su idoneidad.