La lluvia de ideas o brainstorming es una herramienta grupal creada en 1941 para generar nuevas ideas sobre un tema mediante un proceso interactivo y no estructurado. Se utiliza cuando se necesita liberar la creatividad del equipo y generar un momento para proponer mejoras. Consiste en definir el tema, nombrar un facilitador, emitir ideas libremente sin críticas, y luego analizar y organizar las ideas para evaluar su utilidad.