Este documento discute los apóstoles, profetas, dones de lenguas y milagros en la iglesia primitiva. Explica que los apóstoles fueron elegidos personalmente por Jesús para establecer los fundamentos de la iglesia, escribir las Escrituras y dar testimonio de la resurrección. Estos dones temporales cesaron una vez completada la obra de los apóstoles, y ya no hay lugar para ellos hoy en día.