Los templos megalíticos de Malta se construyeron entre 4000 a. C. y 2500 a. C. para rituales relacionados con la fertilidad. Los más importantes son Ggantija, Hagar Qim, Mnajdra, Tarxien y el Hipogeo de Hal Saflieni, un templo subterráneo único. Estos templos se construyeron completamente en piedra y tenían entre 3 y 5 ábsides, demostrando la habilidad constructiva de los antiguos malteses.