El documento aborda el marco europeo de cualificaciones para el aprendizaje permanente, destacando la importancia de la educación y la formación profesional en la Unión Europea desde 1957. Se enfatiza la necesidad de un 'aprendizaje permanente' para adaptarse a los cambios en el mercado laboral y mejorar la empleabilidad de los individuos. Además, se presentan diferentes tipos de ocupaciones y la clasificación de contenidos formativos necesarios para cada nivel profesional.