El marginalismo surgió a fines del siglo XIX como una teoría económica que se centra en los individuos en lugar de las clases sociales. Fue desarrollado por economistas como Leon Walras, Stanley Jevons y Karl Menger en Europa, pero Alfred Marshall sistematizó sus ideas en su libro Principios de Economía. El enfoque marginalista analiza la economía desde la perspectiva de los "átomos sociales" individuales y sostiene que los grupos sociales se forman por la suma de individuos y empresas independientes.