ARTÍCULO                                                                           Leer para Humanizar – 2012

   PODER PARA SABER ¿O VICEVERSA?

                                       Por Mario Bunge

 Los antropólogos y sociólogos posmodernistas sostienen que
 los científicos no buscan el saber sino el poder. Fieles a su
 credo, no sustentan esta tesis con datos: se conforman con
 enunciarla dogmáticamente una y otra vez. Para peor, esta
 opinión ni siquiera es original. En efecto, fue formulada en
 1830 por Auguste Comte, el fundador del positivismo y autor
 de la famosa fórmula "Conocer para prever, prever para po-
 der". A su vez, Comte tomó la misma idea de Francis Bacon,                              Mario Bunge
 que dos siglos antes había sido el primero en advertir la utili-            (Argentina, 21 de setiembre de 1919)
                                                                               Físico y humanista . Defensor del
 dad potencial de la ciencia, que confundía con la técnica.                   realismo científico y de la filosofía
                                                                               exacta. Es conocido por expresar
 Los que todavía somos modernos rechazamos esta tesis prag-                   públicamente su postura contraria
                                                                             a las pseudociencias, entre las que
 matista, porque la realidad muestra que quienes buscan y a                   incluye el psicoanálisis, la homeo-
 veces alcanzan poder no son investigadores sino líderes políti-             patía, la microeconomía neoclásica
 cos, económicos e ideológicos. El presidente de los Estados                  u ortodoxa entre otras, además de
 Unidos, el patrón de Microsoft y el Papa poseen mucho más                   sus críticas contra corrientes filosó-
                                                                                ficas como el existencialismo, la
 poder que todos los premios Nóbel juntos, pese a no haber                   fenomenología, el posmodernismo,
 hecho ninguna contribución al conocimiento del mundo o de la                    la hermenéutica y el feminismo
 sociedad.                                                                                 filosófico.



    “De hecho, en América del Norte suele medirse el valor de un
      investigador no tanto por lo que produce cuanto por lo que
     consume, en particular por el monto de sus subsidios de in-
                             vestigación”
 La relación entre saber y poder sirve para carac-      tan a menudo en asuntos sociales, que el medio
 terizar la ciencia básica y la técnica. Mientras la    se transforme en fin. Es decir, puede ocurrir que
 primera procura poder para saber, la segunda           se investigue para acrecentar el poder. Insensi-
 procura saber para hacer. En efecto, para investi-     blemente, el jefe de grupo se va metamorfosean-
 gar en grande se necesita un mínimo de poder           do de líder intelectual en recaudador de fondos.
 académico: hay que contar con laboratorios, cola-
 boradores, estudiantes, técnicos, bibliotecas, et-     De hecho, en América del Norte suele medirse el
 cétera.                                                valor de un investigador no tanto por lo que pro-
                                                        duce cuanto por lo que consume, en particular
           LA INDUSTRIA Y EL ESTADO                     por el monto de sus subsidios de investigación.
                                                        Esta es una perversión, y esto, por tres motivos.
 En la técnica sucede al revés: se busca y se usa       Primero, los administradores comprenden mejor
 el conocimiento con la finalidad última de diseñar     un proyecto mediocre y seguro que uno original y
 artefactos o controlar procesos de posible utilidad    riesgoso, de modo que están más dispuestos a
 económica o social. Aquí el saber es medio y el        financiar la rutina que la exploración. Segundo,
 poder es meta. La industria y el Estado modernos       los jefes de equipo, abrumados por el papelerío
 usan conocimientos técnicos para acrecentar o          (o pantallerío), pierden contacto con el trabajo de
 mantener su poder. Aquí sí vale la fórmula de          investigación, que delegan en estudiantes e invi-
 Comte.                                                 tados. Tercero, porque al obrar así pierden el
                                                        respeto de sus estudiantes y les dan un mal
 Para hacer ciencia al día es indispensable dispo-      ejemplo que muchos de ellos habrán de seguir.
 ner de dinero para encargar equipos, comprar           Analogía política: el dirigente de una agrupación
 libros y revistas, contratar personal, becar a estu-   política idealista que, ansioso por ganar una ban-
 diantes graduados e invitar a colegas jóvenes a        ca parlamentaria, convierte su comité partidario
 que participen del proyecto diseñado por el inves-     en una máquina electoral inescrupulosa.
 tigador principal. Pero puede ocurrir, como ocurre

  Selección : Jhony Carhuallanqui / Bloque IV                                                   1
ARTÍCULO                                                                              Leer para Humanizar – 2012

 “...si quieres sa-                 Robert K. Merton, el padre de la        Pero en otros casos ambos meca-
                                    sociología de la ciencia, fue el pri-   nismos entran en conflicto, como
 ber, no busques                    mero en distinguir entre las recom-     cuando el investigador sacrifica la
más poder que el                    pensas intrínsecas y las extrínse-      calidad a la cantidad de su trabajo
                                    cas de la investigación científica.     para abultar su currículum. O
  necesario para                                                            cuando un colega, encargado de
 saber. Y si quie-                  La satisfacción de la curiosidad        evaluarlo, lo denigra para subir él
                                    mediante la solución de problemas       mismo en la escala de la estima o
res poder, busca                    es una recompensa intrínseca. En        incluso en el monto de su subsidio
todo el saber ne-                   cambio, el reconocimiento de los        (ya que los recursos son escasos).
                                    pares, la publicación, el ascenso y
 cesario para al-                   el premio son recompensas extrín-       Es obvio que no hay investigado-
     canzarlo...”                   secas.                                  res aislados: cada investigador es
                                                                            miembro de una o más comunida-
                                    En los casos felices ambos meca-        des de investigadores. Por ejem-
                                    nismos de recompensa se refuer-         plo, se habla de "la comunidad de
                                    zan mutuamente. O sea, cuanto           la física de altas energías", de "la
                                    mejor investiga un científico, tanto    comunidad de enzimas" y de "la
                                    más claramente se reconoce su           comunidad       de    comunidades
                                    merecimiento, y cuantos más me-         (ecológicas)". Son sistemas socia-
                                    dios se ponen a su alcance, tanto       les informales, pero con sus líde-
                                    mejor es su producción.                 res, reglas y tradiciones. Son las
       ROBERT MERTON
   Padre de la sociología moderna                                           encargadas de recomendar las

    “... sin duda hay juegos de poder en las comunidades científicas.
    Pero lo que define al investigador científico no es el poder sino la
    capacidad de usarlo para hacer investigaciones originales: de en-
                        contrar o hacer algo nuevo”
   recompensas extrínsecas, pero carecen de po-              Pero en cualquiera de los dos casos será consi-
   der para poner en práctica tales recompensas.             derado como un hábil administrador que ya no
                                                             tiene tiempo para enterarse en detalle de lo que
                    AFINIDADES ELECTIVAS                     hacen sus presuntos subordinados, los cuales
                                                             sólo lo son porque deben informarle periódica-
   Los que hacen las elecciones finales y distribu-          mente sobre la marcha de sus trabajos.
   yen cargos, dineros y honores suelen represen-
   tar a organismos distintos de las comunidades             Para terminar: si quieres saber, no busques
   científicas: son funcionarios de universidades,           más poder que el necesario para saber. Y si
   ministerios o fundaciones privadas de bien pú-            quieres poder, busca todo el saber necesario
   blico. Obran sobre la base de recomendaciones             para alcanzarlo, ya que hoy, más que nunca, el
   de expertos, pero en última instancia hacen lo            saber es una palanca de poder.
   que se les da la gana. Aunque no suelen bene-
   ficiar a sus protegidos, suelen excluir a los in-
   vestigadores que no pertenecen al círculo más
   afín. (Yo, como cualquiera, siempre he pertene-
   cido a algunos círculos y he sido excluido por
   otros.)

   En resumen, sin duda hay juegos de poder en
   las comunidades científicas. Pero lo que define
   al investigador científico no es el poder sino la
   capacidad de usarlo para hacer investigaciones
   originales: de encontrar o hacer algo nuevo.

   Por este motivo, si alcanza poder y lo usa bien,
   podrá hacer mejor ciencia o, al menos, facilitará
   el trabajo de su grupo. En cambio, si hace mal
   uso del poder, terminará por desprestigiarse y a
   sus espaldas lo tildarán de investigador fracasa-
   do, de león desdentado, o incluso de impostor.

  Selección : Jhony Carhuallanqui / Bloque IV                                                     2

MARIO BUNGE: SABER Y PODER

  • 1.
    ARTÍCULO Leer para Humanizar – 2012 PODER PARA SABER ¿O VICEVERSA? Por Mario Bunge Los antropólogos y sociólogos posmodernistas sostienen que los científicos no buscan el saber sino el poder. Fieles a su credo, no sustentan esta tesis con datos: se conforman con enunciarla dogmáticamente una y otra vez. Para peor, esta opinión ni siquiera es original. En efecto, fue formulada en 1830 por Auguste Comte, el fundador del positivismo y autor de la famosa fórmula "Conocer para prever, prever para po- der". A su vez, Comte tomó la misma idea de Francis Bacon, Mario Bunge que dos siglos antes había sido el primero en advertir la utili- (Argentina, 21 de setiembre de 1919) Físico y humanista . Defensor del dad potencial de la ciencia, que confundía con la técnica. realismo científico y de la filosofía exacta. Es conocido por expresar Los que todavía somos modernos rechazamos esta tesis prag- públicamente su postura contraria a las pseudociencias, entre las que matista, porque la realidad muestra que quienes buscan y a incluye el psicoanálisis, la homeo- veces alcanzan poder no son investigadores sino líderes políti- patía, la microeconomía neoclásica cos, económicos e ideológicos. El presidente de los Estados u ortodoxa entre otras, además de Unidos, el patrón de Microsoft y el Papa poseen mucho más sus críticas contra corrientes filosó- ficas como el existencialismo, la poder que todos los premios Nóbel juntos, pese a no haber fenomenología, el posmodernismo, hecho ninguna contribución al conocimiento del mundo o de la la hermenéutica y el feminismo sociedad. filosófico. “De hecho, en América del Norte suele medirse el valor de un investigador no tanto por lo que produce cuanto por lo que consume, en particular por el monto de sus subsidios de in- vestigación” La relación entre saber y poder sirve para carac- tan a menudo en asuntos sociales, que el medio terizar la ciencia básica y la técnica. Mientras la se transforme en fin. Es decir, puede ocurrir que primera procura poder para saber, la segunda se investigue para acrecentar el poder. Insensi- procura saber para hacer. En efecto, para investi- blemente, el jefe de grupo se va metamorfosean- gar en grande se necesita un mínimo de poder do de líder intelectual en recaudador de fondos. académico: hay que contar con laboratorios, cola- boradores, estudiantes, técnicos, bibliotecas, et- De hecho, en América del Norte suele medirse el cétera. valor de un investigador no tanto por lo que pro- duce cuanto por lo que consume, en particular LA INDUSTRIA Y EL ESTADO por el monto de sus subsidios de investigación. Esta es una perversión, y esto, por tres motivos. En la técnica sucede al revés: se busca y se usa Primero, los administradores comprenden mejor el conocimiento con la finalidad última de diseñar un proyecto mediocre y seguro que uno original y artefactos o controlar procesos de posible utilidad riesgoso, de modo que están más dispuestos a económica o social. Aquí el saber es medio y el financiar la rutina que la exploración. Segundo, poder es meta. La industria y el Estado modernos los jefes de equipo, abrumados por el papelerío usan conocimientos técnicos para acrecentar o (o pantallerío), pierden contacto con el trabajo de mantener su poder. Aquí sí vale la fórmula de investigación, que delegan en estudiantes e invi- Comte. tados. Tercero, porque al obrar así pierden el respeto de sus estudiantes y les dan un mal Para hacer ciencia al día es indispensable dispo- ejemplo que muchos de ellos habrán de seguir. ner de dinero para encargar equipos, comprar Analogía política: el dirigente de una agrupación libros y revistas, contratar personal, becar a estu- política idealista que, ansioso por ganar una ban- diantes graduados e invitar a colegas jóvenes a ca parlamentaria, convierte su comité partidario que participen del proyecto diseñado por el inves- en una máquina electoral inescrupulosa. tigador principal. Pero puede ocurrir, como ocurre Selección : Jhony Carhuallanqui / Bloque IV 1
  • 2.
    ARTÍCULO Leer para Humanizar – 2012 “...si quieres sa- Robert K. Merton, el padre de la Pero en otros casos ambos meca- sociología de la ciencia, fue el pri- nismos entran en conflicto, como ber, no busques mero en distinguir entre las recom- cuando el investigador sacrifica la más poder que el pensas intrínsecas y las extrínse- calidad a la cantidad de su trabajo cas de la investigación científica. para abultar su currículum. O necesario para cuando un colega, encargado de saber. Y si quie- La satisfacción de la curiosidad evaluarlo, lo denigra para subir él mediante la solución de problemas mismo en la escala de la estima o res poder, busca es una recompensa intrínseca. En incluso en el monto de su subsidio todo el saber ne- cambio, el reconocimiento de los (ya que los recursos son escasos). pares, la publicación, el ascenso y cesario para al- el premio son recompensas extrín- Es obvio que no hay investigado- canzarlo...” secas. res aislados: cada investigador es miembro de una o más comunida- En los casos felices ambos meca- des de investigadores. Por ejem- nismos de recompensa se refuer- plo, se habla de "la comunidad de zan mutuamente. O sea, cuanto la física de altas energías", de "la mejor investiga un científico, tanto comunidad de enzimas" y de "la más claramente se reconoce su comunidad de comunidades merecimiento, y cuantos más me- (ecológicas)". Son sistemas socia- dios se ponen a su alcance, tanto les informales, pero con sus líde- mejor es su producción. res, reglas y tradiciones. Son las ROBERT MERTON Padre de la sociología moderna encargadas de recomendar las “... sin duda hay juegos de poder en las comunidades científicas. Pero lo que define al investigador científico no es el poder sino la capacidad de usarlo para hacer investigaciones originales: de en- contrar o hacer algo nuevo” recompensas extrínsecas, pero carecen de po- Pero en cualquiera de los dos casos será consi- der para poner en práctica tales recompensas. derado como un hábil administrador que ya no tiene tiempo para enterarse en detalle de lo que AFINIDADES ELECTIVAS hacen sus presuntos subordinados, los cuales sólo lo son porque deben informarle periódica- Los que hacen las elecciones finales y distribu- mente sobre la marcha de sus trabajos. yen cargos, dineros y honores suelen represen- tar a organismos distintos de las comunidades Para terminar: si quieres saber, no busques científicas: son funcionarios de universidades, más poder que el necesario para saber. Y si ministerios o fundaciones privadas de bien pú- quieres poder, busca todo el saber necesario blico. Obran sobre la base de recomendaciones para alcanzarlo, ya que hoy, más que nunca, el de expertos, pero en última instancia hacen lo saber es una palanca de poder. que se les da la gana. Aunque no suelen bene- ficiar a sus protegidos, suelen excluir a los in- vestigadores que no pertenecen al círculo más afín. (Yo, como cualquiera, siempre he pertene- cido a algunos círculos y he sido excluido por otros.) En resumen, sin duda hay juegos de poder en las comunidades científicas. Pero lo que define al investigador científico no es el poder sino la capacidad de usarlo para hacer investigaciones originales: de encontrar o hacer algo nuevo. Por este motivo, si alcanza poder y lo usa bien, podrá hacer mejor ciencia o, al menos, facilitará el trabajo de su grupo. En cambio, si hace mal uso del poder, terminará por desprestigiarse y a sus espaldas lo tildarán de investigador fracasa- do, de león desdentado, o incluso de impostor. Selección : Jhony Carhuallanqui / Bloque IV 2