El documento discute la alienación económica según Marx. Marx creía que bajo el capitalismo, los trabajadores se convierten en mercancías y son deshumanizados. El trabajo deja de ser una actividad que permite la realización humana y en su lugar se convierte en un medio para satisfacer necesidades básicas fuera del trabajo. Para evitar esta alienación, Marx argumentaba que se necesita un acuerdo entre gobernantes y gobernados basado en la justicia y la garantía de una retribución justa por el trabajo.