Marx describe la alienación del trabajo en el contexto capitalista en 3 oraciones:
1) El trabajo es exterior al obrero y no pertenece a su ser, por lo que el obrero no se afirma en su trabajo sino que se niega a sí mismo y sufre.
2) El trabajo forzado es una forma de sacrificio y mortificación para el obrero ya que no es voluntario ni satisface sus necesidades, sino las de otro.
3) El obrero no se pertenece a sí mismo cuando trabaja, sino que pertenece a otro, experimentando una pérdida