Las tecnologías de comunicación han evolucionado desde gestos y gruñidos hasta la imprenta, el telégrafo y el teléfono. Actualmente, las TIC como Internet permiten almacenar, crear y transmitir información de forma masiva. Si bien las TIC no son intrínsecamente buenas o malas, su uso adecuado en educación es beneficioso, mientras que un uso excesivo se ha relacionado con trastornos psicológicos.