El mercantilismo surgió en Europa durante la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Los nuevos estados necesitaban recursos para financiar las guerras, y el descubrimiento de América llevó a que los metales preciosos se identificaran con la riqueza de un estado. Esto generó el sistema mercantilista, cuyo objetivo era acumular oro y plata a través del comercio y la exportación.