El documento aborda la evaluación de predictores de supervivencia a largo plazo en pacientes con EPOC, destacando que el índice BODE sigue siendo el mejor predictor a pesar de la utilidad limitada de los biomarcadores en la práctica clínica. Se presentan análisis sobre la progresión y características de los fenotipos de EPOC, resaltando la importancia del seguimiento cercano en pacientes con grado B que muestran un notable deterioro en la función pulmonar. Además, se concluye que los fenotipos deben tener aplicaciones clínicas efectivas más allá de ser meros descriptores.