La filosofía investiga el universo en su totalidad, a diferencia de las ciencias particulares que se enfocan en problemas específicos. La metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica, como el alma, Dios, el origen del mundo y la libertad humana. Se ocupa de desarrollar categorías fundamentales como ser, sustancia, materia y forma para comprender la naturaleza de la existencia y la realidad.