El documento describe cómo la encarnación de Jesucristo puede servir como un principio inspirador y método para la acción pastoral de la Iglesia. La encarnación significa que Dios se hizo hombre y asumió la condición humana para salvar a la humanidad. De la misma manera, la Iglesia debe encarnarse en el mundo real, asumiendo la vida cotidiana de las personas y trabajando dentro de sus culturas y comunidades. La acción pastoral debe centrarse en las necesidades y situaciones concretas de los seres humanos para llevar a cab