El documento resume 12 mitos comunes sobre la tecnología y la educación. Algunos de estos mitos incluyen que existe una supertecnología dominante, que las tecnologías pueden manipular las mentes o reemplazar a los profesores, y que proporcionan igualdad de acceso. Sin embargo, el documento argumenta que ninguno de estos es cierto, y que factores como el contexto socioeconómico, la guía del profesorado y las características individuales son más importantes que la tecnología en sí.