Este documento describe varios mitos comunes sobre la Sociedad de la Información. Entre ellos se encuentran que no existe una supertecnología dominante, que los profesores no serán reemplazados, y que las tecnologías no manipulan a las personas sino que se utilizan para mejorar sus vidas. También discute que aunque la tecnología esté disponible para más personas, aún se necesita capacitación, y que los efectos de la tecnología dependen de cómo se usa y no son inherentemente deshumanizantes.