La metodología del marco lógico fue desarrollada a fines de la década de 1970 como una herramienta para la planificación, ejecución y evaluación de proyectos. Se utiliza para incrementar la precisión en la planificación de proyectos y relacionar los objetivos con las actividades. Fomenta la participación a través de un análisis de las partes interesadas y facilita la comunicación entre ellas. Identifica cómo medir el éxito del proyecto mediante indicadores y evalúa los resultados planificados frente a los reales.