Los terremotos ocurren debido a que las placas tectónicas que componen la corteza terrestre se mueven constantemente, chocando y separándose entre sí. Cuando las placas se separan de forma brusca, se libera gran cantidad de energía que causa terremotos. Miles de terremotos ocurren cada año, aunque la mayoría son demasiado pequeños para ser sentidos. Algunos terremotos pueden ser extremadamente destructivos debido a la enorme energía liberada, como el terremoto de Valdivia en 1960 en Chile, uno de los más