El modelo SAMR, desarrollado por el Dr. Rubén Puentedura, busca ayudar a educadores en la integración de tecnología para transformar el aprendizaje. Establece cuatro niveles: sustitución, aumento, modificación y redefinición, cada uno aumentando el impacto de la tecnología en el proceso educativo. A través de estos niveles, se busca no solo mejorar métodos existentes, sino crear nuevas experiencias de aprendizaje que antes no eran posibles.