Las tres formas morfológicas principales de las bacterias son cocos, bacilos y espirilos. Los cocos pueden ser individuales, en pares (diplococos), cadenas (estreptococos) o racimos (estafilococos), dependiendo de cómo permanecen unidas las células después de la división. Los bacilos varían en tamaño y forma y pueden agruparse en líneas o en V. Las espirilos adoptan una forma de hélice rígida o flexible.