La mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) es una especie comúnmente usada en experimentación genética debido a su corto ciclo de vida y bajo número de cromosomas. Pasa por cuatro etapas de desarrollo: huevo, larva, pupa y adulto. El huevo eclosiona después de un día y la larva emerge para alimentarse durante cuatro a cinco días. Luego la pupa se forma y ocurre la metamorfosis, emergiendo después el adulto con distinciones claras entre machos y hembras.