Los reflejos son reacciones involuntarias del cuerpo a estímulos externos que garantizan la supervivencia del niño y la adquisición de habilidades motoras. Los reflejos evolucionan con el tiempo y desaparecen a medida que el niño madura, aunque algunos como el parpadeo y la tos persisten en la edad adulta. Los principales reflejos en los bebés son la marcha, el gateo, la prensión, la natación y Babinski.