Esta norma internacional de contabilidad establece las reglas para determinar si un activo ha sufrido deterioro de su valor. Se aplica a la contabilización del deterioro de todos los activos excepto existencias, activos por contratos de construcción, activos por impuestos diferidos y otros. La norma especifica cómo identificar activos que podrían haberse deteriorado, cómo estimar el importe recuperable de un activo y cómo reconocer y valorar pérdidas por deterioro.