El documento describe la normativa para orientar la formación presencial en el ámbito educativo colombiano, enfatizando la importancia de un proyecto educativo institucional que responda a las necesidades de la comunidad. Se destaca la implementación de planes formativos y de mejora continua, así como la validación técnica del contenido por expertos en el campo. Además, se mencionan los criterios de evaluación y los componentes esenciales del proceso educativo.