Bernini creó la escultura Apolo y Dafne en la década de 1620 para el cardenal Borghese. Representa el momento en que la ninfa Dafne se transforma en laurel mientras huye del dios Apolo, capturando la acción en un instante decisivo. Bernini logra contrastar la suavidad de la piel de Dafne con la áspera corteza del laurel, mostrando su habilidad para transformar el mármol en diferentes texturas. La escultura se concibió para ser vista desde un punto de vista particular, siguiendo