Olofín es considerado el Orisha más alto en la mitología yoruba, siendo una manifestación de Olodumare. Se le considera el protector del sistema solar y la Tierra, y es responsable de todas las cosas existentes en el universo. Olofín nació de la nada y su palacio se encuentra en el cielo, dirige y supervisa todas las actividades en el panteón yoruba. Es la personificación de la divinidad pura y la causa de ser de todas las cosas.