Orar con
Santo Domingo
de Guzmán
Según los testigos
del Proceso
de Canonización
del Santo,
Domingo de Guzmán
fue un contemplativo,
hombre de intensa
y frecuente oración,
que pasaba el día
predicando
y la noche dedicada
a la oración.
Sto. Domingo le decía a
su hermanos:
Primero contemplar, y
después enseñar.
Predicar siempre y en
todas partes
Llevaba siempre consigo
el Evangelio de San Mateo
y las Cartas de San Pablo.
Estudiaba mucho
en estos escritos,
hasta el punto
de que los sabía
casi de memoria
(Fr. Juan de España)
Según el Beato
Jordán de Sajonia,
amigo íntimo,
compañero
inseparable y
sucesor
de Santo Domingo
como Maestro
General de la
Orden Dominicana,
el Santo recitaba
con frecuencia esta
oración...
Señor, concédeme
la verdadera caridad...
Que sea eficaz para
hacerme cuidar y
procurar la salvación de
los hombres...
Pienso que sólo
comenzaré a ser de
verdad miembro de
Cristo...
cuando ponga todo mi
empeño en desgastarme
para ganar almas,
según el modelo del
Salvador de todos,
el Señor Jesús, que se
inmoló totalmente
por nuestra salvación.
“Este santo nos recuerda
también la importancia de las
posturas exteriores en
nuestra oración.
Arrodillarse, estar de pie
ante el Señor, fijar la
mirada en el Crucificado,
detenerse y recogerse en
silencio, no son secundarios,
sino que nos ayudan a
ponernos interiormente, con
toda la persona, en relación
con Dios”. Benedicto XVI
Audiencia General,
Castelgandolfo Miércoles 8
de agosto de 2012
Modus humilians (inclinación profunda):
Signo de humildad ante Dios.
Se usa principalmente en la oración
coral al pronunciar la doxología (Gloria
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo).
Modus Postrationis (Postración en tierra)
También Santo Domingo con frecuencia solía rezar
echándose al suelo, el cuerpo estirado y apoyada la cara
sobre el piso.
Entonces con el corazón compungido decía las palabras
del Evangelio, a veces lo suficientemente alto como para
ser escuchado, 'Señor, ten piedad de mí pecador'.
Modus Genuflexionis (de rodillas)
haciendo penitencia para participar en los sufrimientos del Señor,
El tercero modo de orar es, que con cada anhélito o
resollo se ha de orar mentalmente diciendo una palabra
del Pater noster o de otra oración que se rece, de
manera que una sola palabra se diga entre un anhélito y
otro.
Modus Crucis, en pie, brazos abiertos en cruz.
Es la reproducción del crucifijo en el cuerpo de
la persona que ora, con los ojos mirando fijamente
al Crucificado para contemplar al Sumo Amor.
Modus Impetrationis (Con los brazos elevados al cielo)
Como flecha hacia el cielo, los brazos expresan intensa unión
de cuerpo y alma con Dios. El hombre se proyecta desde su
poquedad a la inmensidad del cielo. Pronunciaba con
ponderación, gravedad y oportunamente las palabras del
Salterio que hacen referencia a este modo de orar; decía
atentamente: "Señor, Dios de mi salvación, de día te pido
auxilio, de noche grito en tu presencia.Todo el día te estoy
invocando, Señor,tendiendo las manos hacia ti" (Sal 87, 2-10)
Modus
Lectionis
(meditando
La sagrada
Escritura)
“El Santo Padre (Domingo) tenía otro modo de orar, devoto y
simpático. Después de las horas canónicas... se retiraba a un
lugar solitario, en la celda o en otro sitio para leer u orar.
Recogido en sí mismo y en la presencia de Dios, se sentaba
tranquilamente, y después de hacer la señal de la cruz, abría
el libro y leía. Su alma probaba una dulce emoción como se lee
en el salmo: Quiero escuchar qué dice Dios” (Sal 85,9).
“Y como si estuviese discutiendo con otro compañero ...
parecía que no podía contener sus palabras y
pensamientos; unas veces levantaba la vista, otras la
bajaba, hablaba de nuevo en voz baja o se golpeaba el
pecho... Y mientras así leía en silencio, hacía actos de
reverencia hacia el libro, inclinándose sobre él para
besarlo, especialmente si se trataba del Evangelio...
Otras veces escondía su cara, cubriéndola con la
capa... llorando todo lleno de deseos y acongojado.
Después, como si diese gracias a un personaje por los
beneficios recibidos, hacía una inclinación de cabeza,
calmo y tranquilo consigo mismo, continuaba su lectura.”
Modus Lectionis
(meditando la
Sagrada Escritura)
Modus itinerantis Oración del caminante)
Mientras se camina se habla de Dios y se comparte con
los demás. Oración itinerante, bastón en mano como un
pastor, y cantimplora para la sed de Dios.
“Id al mundo entero Y predicad el Evangelio”

Orar con santo domingo

  • 1.
  • 2.
    Según los testigos delProceso de Canonización del Santo, Domingo de Guzmán fue un contemplativo, hombre de intensa y frecuente oración, que pasaba el día predicando y la noche dedicada a la oración.
  • 3.
    Sto. Domingo ledecía a su hermanos: Primero contemplar, y después enseñar. Predicar siempre y en todas partes
  • 4.
    Llevaba siempre consigo elEvangelio de San Mateo y las Cartas de San Pablo. Estudiaba mucho en estos escritos, hasta el punto de que los sabía casi de memoria (Fr. Juan de España)
  • 5.
    Según el Beato Jordánde Sajonia, amigo íntimo, compañero inseparable y sucesor de Santo Domingo como Maestro General de la Orden Dominicana, el Santo recitaba con frecuencia esta oración...
  • 6.
    Señor, concédeme la verdaderacaridad... Que sea eficaz para hacerme cuidar y procurar la salvación de los hombres... Pienso que sólo comenzaré a ser de verdad miembro de Cristo... cuando ponga todo mi empeño en desgastarme para ganar almas, según el modelo del Salvador de todos, el Señor Jesús, que se inmoló totalmente por nuestra salvación.
  • 7.
    “Este santo nosrecuerda también la importancia de las posturas exteriores en nuestra oración. Arrodillarse, estar de pie ante el Señor, fijar la mirada en el Crucificado, detenerse y recogerse en silencio, no son secundarios, sino que nos ayudan a ponernos interiormente, con toda la persona, en relación con Dios”. Benedicto XVI Audiencia General, Castelgandolfo Miércoles 8 de agosto de 2012
  • 8.
    Modus humilians (inclinaciónprofunda): Signo de humildad ante Dios. Se usa principalmente en la oración coral al pronunciar la doxología (Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo).
  • 9.
    Modus Postrationis (Postraciónen tierra) También Santo Domingo con frecuencia solía rezar echándose al suelo, el cuerpo estirado y apoyada la cara sobre el piso. Entonces con el corazón compungido decía las palabras del Evangelio, a veces lo suficientemente alto como para ser escuchado, 'Señor, ten piedad de mí pecador'.
  • 10.
    Modus Genuflexionis (derodillas) haciendo penitencia para participar en los sufrimientos del Señor, El tercero modo de orar es, que con cada anhélito o resollo se ha de orar mentalmente diciendo una palabra del Pater noster o de otra oración que se rece, de manera que una sola palabra se diga entre un anhélito y otro.
  • 11.
    Modus Crucis, enpie, brazos abiertos en cruz. Es la reproducción del crucifijo en el cuerpo de la persona que ora, con los ojos mirando fijamente al Crucificado para contemplar al Sumo Amor.
  • 12.
    Modus Impetrationis (Conlos brazos elevados al cielo) Como flecha hacia el cielo, los brazos expresan intensa unión de cuerpo y alma con Dios. El hombre se proyecta desde su poquedad a la inmensidad del cielo. Pronunciaba con ponderación, gravedad y oportunamente las palabras del Salterio que hacen referencia a este modo de orar; decía atentamente: "Señor, Dios de mi salvación, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia.Todo el día te estoy invocando, Señor,tendiendo las manos hacia ti" (Sal 87, 2-10)
  • 13.
    Modus Lectionis (meditando La sagrada Escritura) “El SantoPadre (Domingo) tenía otro modo de orar, devoto y simpático. Después de las horas canónicas... se retiraba a un lugar solitario, en la celda o en otro sitio para leer u orar. Recogido en sí mismo y en la presencia de Dios, se sentaba tranquilamente, y después de hacer la señal de la cruz, abría el libro y leía. Su alma probaba una dulce emoción como se lee en el salmo: Quiero escuchar qué dice Dios” (Sal 85,9).
  • 14.
    “Y como siestuviese discutiendo con otro compañero ... parecía que no podía contener sus palabras y pensamientos; unas veces levantaba la vista, otras la bajaba, hablaba de nuevo en voz baja o se golpeaba el pecho... Y mientras así leía en silencio, hacía actos de reverencia hacia el libro, inclinándose sobre él para besarlo, especialmente si se trataba del Evangelio... Otras veces escondía su cara, cubriéndola con la capa... llorando todo lleno de deseos y acongojado. Después, como si diese gracias a un personaje por los beneficios recibidos, hacía una inclinación de cabeza, calmo y tranquilo consigo mismo, continuaba su lectura.” Modus Lectionis (meditando la Sagrada Escritura)
  • 15.
    Modus itinerantis Oracióndel caminante) Mientras se camina se habla de Dios y se comparte con los demás. Oración itinerante, bastón en mano como un pastor, y cantimplora para la sed de Dios. “Id al mundo entero Y predicad el Evangelio”