Las primeras comunidades cristianas surgieron en Pentecostés después de que Jesús ascendiera al cielo. Al principio estaban compuestas solo por judíos, pero luego también se unieron griegos y romanos. La Iglesia enfrentó dificultades al tratar de definir su relación con el judaísmo, ya que muchos de los primeros cristianos seguían siendo fieles a la ley mosaica. Esto llevó a persecuciones por parte de las autoridades judías, aunque los apóstoles también predicaron a los judíos de