La administración ha existido desde que los seres humanos comenzaron a trabajar juntos en sociedad para lograr objetivos comunes. A lo largo de la historia, se han desarrollado diferentes sistemas administrativos, como en la antigua Grecia, donde las decisiones se tomaban por votación democrática, en el antiguo Egipto, donde se construyeron las pirámides mediante la planificación y coordinación de cientos de miles de trabajadores, y en el Imperio Romano, donde se caracterizó por una administración centralizada.