La papilomatosis bovina es causada por un virus que produce tumores benignos llamados fibropapilomas o verrugas en la piel de los bovinos jóvenes. Estas verrugas se transmiten entre animales por contacto directo o indirecto y generalmente desaparecen espontáneamente. Las vacunas pueden proporcionar protección parcial contra la infección. El diagnóstico se realiza clínicamente mediante la observación de las lesiones características, aunque en casos atípicos se requiere una biopsia.