Una comunidad de aprendizaje es un grupo de personas que participan en un proyecto educativo común, centrado en construir aprendizajes individualizados a través de diálogos recíprocos y considerando diferentes perspectivas. Los elementos clave incluyen una cultura de participación colaborativa, compartir experiencias y herramientas, y una identidad compartida en torno a temas de interés. El aprendizaje se produce a través de las interacciones sociales y el lenguaje permite reorganizar los conocimientos adquiridos.