El paramyxovirus, de la familia Paramyxoviridae, causa infecciones respiratorias en animales y humanos, siendo más frecuente en jóvenes y niños. Puede generar enfermedades como el moquillo canino y la enfermedad de Newcastle, y se transmite a través de aerosoles. La vacunación y el diagnóstico oportuno son cruciales para controlar su diseminación y prevenir complicaciones severas.