La varicela es una enfermedad infecciosa causada por el virus varicela-zóster. Provoca fiebre, malestar y una erupción cutánea de vesículas pruriginosas que suele durar una semana. El herpes zóster es una reactivación del mismo virus años después, presentándose como ampollas dolorosas agrupadas a lo largo de un dermatoma. Ambas enfermedades se diagnostican clínicamente y su tratamiento incluye antivirales y medidas sintomáticas.