La salmonelosis es una enfermedad diarreica provocada por la bacteria Salmonella, que se transmite a través del contacto con heces contaminadas y puede tener consecuencias graves, aunque en la mayoría de los casos se recupera sin tratamiento. Se destacan casos históricos como el de Mary Mallon, quien fue portadora sin saberlo y propagó la fiebre tifoidea en Estados Unidos. El diagnóstico y control de la salmonelosis son cruciales, involucrando métodos microbiológicos y pautas de bioseguridad en la producción animal y manipulación de alimentos.