El documento analiza la ética en las organizaciones, fundamentándose en el comportamiento humano, la sociedad y el poder como sus tres vertientes praxológicas. Se enfatiza que la ética se construye a partir de la espiritualidad, la razón y las emociones de los individuos, y su correcta aplicación permite decisiones que transforman la realidad social. Finalmente, se concluye que la ética en las organizaciones es crucial para el ejercicio de decisiones individuales y colectivas fundamentadas en valores morales.