Paulo Freire fue un pedagogo brasileño que propuso una educación "liberadora" en contraposición a la "educación bancaria". Creía que la educación debía ser un diálogo entre maestro y alumno, no una mera transmisión de conocimientos, para que los alumnos tomaran conciencia crítica de su contexto y pudieran transformarlo. Usó técnicas como "situaciones existenciales" y "palabras generadoras" para lograr este objetivo.