La congestión vehicular se define como la obstrucción del tránsito por un flujo vehicular saturado, particularmente en horas pico, lo que genera tiempos de viaje prolongados y un aumento en la contaminación. Las causas incluyen la creciente motorización, el deterioro del transporte público y la inadecuada infraestructura vial. Lima presenta serios problemas de congestión, exacerbados por el incremento en el número de automóviles y las deficiencias en el servicio de transporte público, afectando especialmente a los sectores de menores recursos.