El documento aborda la crítica situación de la educación física en Centroamérica, resaltando contradicciones en los objetivos y resultados de esta disciplina. Se señalan problemas como la falta de currículas claras, la dependencia de modelos obsoletos y la escasa investigación propia. Se proponen iniciativas para valorar los activos locales, definir un modelo de formación único y fomentar una mayor colaboración e investigación en el área.