La persona se define como un ser racional, consciente de sí mismo e irrepetible. Tiene diversas dimensiones como la afectiva, social, espiritual e intelectual. La enfermedad es una desviación del estado de salud que disminuye la capacidad de la persona. El tratamiento busca mejorar la calidad de vida. Los pacientes terminales experimentan sentimientos negativos como pérdida de esperanza y desesperación.