La ciencia tiene el potencial de resolver los grandes problemas del siglo XXI como la pobreza y el cambio climático si se distribuyen equitativamente sus beneficios y se orienta a fines pacíficos y de desarrollo sustentable. Sin embargo, enfrenta retos como lograr mayor inversión, cooperación internacional, y vincularse con la sociedad para que esta apoye la ciencia. Se requiere voluntad política para que la ciencia cumpla con sus compromisos de beneficiar a toda la humanidad.