El informe PISA evalúa los conocimientos de estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias, y revela un bajo desempeño de España en comparación con otros países de la UE desde el 2000. A pesar de la influencia limitada de la inmigración en estos resultados, se observa que reformas educativas como las en Portugal pueden conducir a mejoras sustanciales. Las comunidades autónomas españolas muestran variaciones en el desempeño, sugiriendo que es posible alcanzar mejores niveles de educación.