La planeación implica establecer objetivos y estrategias para alcanzarlos. Incluye determinar qué acciones se realizarán, quién las llevará a cabo y cuándo. La planeación contribuye a los objetivos de la organización, guía la administración y debe ser flexible para permitir ajustes. Sus elementos clave son pronosticar ventas, fijar metas, desarrollar estrategias, formular presupuestos y establecer políticas.