El documento presenta una planificación curricular para la educación básica en Ecuador, destacando la necesidad de actualizar y fortalecer el currículo de 1996 ante las recientes transformaciones sociales y educativas. Se identifican problemas como la desarticulación curricular y la falta de claridad en la evaluación de destrezas, así como la necesidad de formular objetivos y estándares claros. Se menciona la relevancia de desarrollar un currículo inclusivo y de diseñar recursos pedagógicos que apoyen a los docentes en su labor educativa.