Este documento resume las principales críticas a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) de 2012. Señala que la reforma tiene un enfoque mercantilista que antepone las necesidades de los mercados a la formación integral. También introduce una segregación temprana de los estudiantes y evalúa el rendimiento de los centros en lugar de la inversión. La reforma reduce la participación democrática y aumenta la privatización de la educación.