Las emociones son respuestas naturales a las situaciones que vivimos que influyen en cómo pensamos y actuamos. Sin emociones seríamos como máquinas. Es importante promover emociones positivas en los estudiantes porque favorecen el aprendizaje y la motivación. Bloquear las emociones puede causar desgaste, pero todas las emociones son legítimas aunque a veces sea necesario regularlas. Los docentes deben dominar sus propias emociones y reconocer las de los estudiantes para establecer una buena relación que facilite el aprendizaje